
“La curiosidad mató al gato, pero no a la perra”, a la perra la mata el amor, concluye la Perra Mayor. El “amor romántico” que las más de las veces se transforma en yunque, en subyugación, en penuria. Perras domesticadas, castradas… amas de casa que “se pasean/aburridas, zigzagueando”, repitiendo hasta el infinito el ritual de sus ancestras, sin importar que las nuevas tecnologías consigan clonar a Emma Bovary hasta el infinito y mantener la expectativa de final de novela rosa. Pero Zel, encantada con las palabras, ve en ellas su propia carnaza, su juguete, algo que mordisquear hasta modificar su forma: “Palabras como calzones de algodón/ para usarse todos los días/ y estar cómoda. Libre […] Me enamoran las palabras, pero casi nunca pienso en ellas […] como el que lee/ sangre menstrual/ en un poema/ y mejor voltea para otro lado.” Y justo por eso, el término “menstruación”, más repetido que “celo”, contrario a lo imaginado, se transforma en “una orquídea”.
Este es el cuarto poemario de Zel Cabrera. Ganó el Premio Nacional de Poesía Tijuana 2018 y es una de las voces más ricas, inquietantes y arriesgadas de la poesía en tiempos de TikTok.
Eve Gil.

Criaturas no domésticas (Liliputienses, 2026)
Criaturas no domésticas parte de una confesión: no saber quedarse, no aceptar la docilidad y no entrar sin conflicto en las normas de la casa, el cuerpo y la belleza.
Ver másEn estos poemas, Zel Cabrera escribe desde la resistencia a ser domesticada. La casa, la cocina, la ropa limpia, los domingos, los rastrillos rosas y los mandatos de belleza aparecen como espacios donde la vida cotidiana también exige obediencia. Frente a esa exigencia, la voz del libro responde con rabia, humor, memoria y ternura.
Dividido en tres partes, Salvaje, Para ser bella se necesita de mucho tiempo libre y Doméstica, el libro recorre la herencia de las mujeres de la familia, la presión por agradar, el cansancio de cumplir con una feminidad impuesta y la búsqueda de una forma propia de estar en el mundo. En Criaturas no domésticas, la poesía no se porta bien: muerde, se defiende, se equivoca, vuelve a mirarse al espejo y reclama su derecho a existir fuera de la jaula.

Montains are calling you (Malabar Editorial, 2026)
Una estancia artística en Canadá se convierte en el diario de viaje que dará origen a estos poemas.
Ver másEl libro inicia con el deshumanizante laberinto de los aeropuertos y avanza hacia el surgimiento de amistades y otros lazos que emiten una luz hermosa y desesperada. Hacia el final, acudimos al nacimiento instantáneo de una nostalgia que es, a pesar de sus momentos amargos, el combustible de esta escritura llena de gratitud hacia la vida.
En la poesía de Zel Cabrera, el lenguaje directo crea una delicada armonía con las emociones y las ideas que expone. Montains are calling significa un paso adelante en esta búsqueda: sus poemas no se conforman con desnudar la vida, sino que tocan las fibras de la experiencia para extraer sus alegrías y sus desdichas, puestas ahí para que las recojamos en ese acto de complicidad que es la lectura.

Los hombres nunca reciben flores (Los libros del perro, 2025)
Los hombres nunca reciben flores: una pregunta sobre masculinidad y afecto. Así comienza:Ver más
Mediocres (Editorial UAS, 2019)
Mediocres de Zel Cabrera, es un liro directo, íntimo, incómodo para Ver másRoxana Elbridge-Thomas

No sé despedirme de las cosas (Medusa, 2023)
El nuevo poemario de Zel Cabrera aborda uno de los temas más persistentes Ver más
Como pesa el silencio de los muertos (Editorial Gato Blanco, 2023)
Viri y Horacio se conocieron en un día capicúa. Así comienza:Ver másVerónica E. Llaca

Perras (FCE, 2019)
Dividido en tres apartados: Bravas, Domésticas y Desobediente, Zel Ver más
La arista que no se toca (Los libros del perro, 2022)
¿Qué palabras elegimos para definirnos? ¿A qué responde esta Ver más
Una jacaranda enmedio del patio (Nueva York Poetry Press, 2021)
Debajo de la jacaranda plantada por la abuela en un patio de provincia, Ver más
Cosas comunes (Simiente, 2018)
Hay días en que las cosas parecen obtener significados brillantes, destinos Ver más
«El nombre es el origen de todo, pronunciamos algo y se vuelve real, o al menos es una premisa en la que creo desde hace varios años. Darle el nombre exacto a las cosas nos ayuda a entenderlas, a tocarlas»